MARIA DE LOS ANGELES

Marìa, mi amiga ìntima por unos años privilegiados. Toda la preparatoria y despuès seguimos frecuentàndonos. Compañeras de salidas nocturnas, diversiones familiares, amigos y mucha fiesta.Trabajaba ella en una de las mejores discotecas y entràbamos como Pedro por su casa a ese lugar pomadoso. Conocìa a su abuela, sus historias que nunca olvidè y me confiaba su amor por un muchacho del que tuvo su hijo ùnico. Pasaron esos años en convivencia armònica con esa familia de deportistas, muy unidos y buenas personas
Mària era licenciada en contabilidad, jugadora de volley-ball, porrista, fumadora, amaba el tequila y bailaba folklorico. Un dìa me dijo: "mana, tengo ganas de emborracharme" fuimos a un bar y con dos tragos casi gateaba, la llevè a su casa y el taxista aguantaba la risa de ver que no podìa meter la llave a la cerradura,.. debiò pensar que èramos unas fulanas locas. Lo èramos pero Marìa era una mujer confiable, honesta, la mejor amiga ... Se podìa dar el lujo de escucharme, regañarme, aconsejarme. Tenìa amplias facultades conmigo pues.... Bullen tantos eventos en la cabeza que serà mejor guardarlos para no hacer una narraciòn kilomètrica. Marìa cumplìa años el 02 de Agosto, dìa de nuestra Señora de los Àngeles, por eso se llamaba asì. Un nombre bello y dulce como ella misma.., yo en unos pocos dìas cumplìa tambièn, asì que acostumbràbamos juntarlos y por unos dìas nos volvìamos vagas, en tertulias y salidas. nocturnas. Mucha diversiòn y experiencias que se imprimen con la etiqueta "lo bueno, lo divertido"

El asunto es que hace siete años fuì a su casa y me contò la novedad: Le habìan detectado càncer de seno en un viaje a la capital; el doctor le diò la mala noticia e hicieron un pacto; decirle la verdad fuera cual fuera, como se lo pidiò Marìa. Los meses siguientes fueron una peregrinaciòn de quimioterapias, radiaciones, medicinas, debilidad, viajes.. yo le decìa "`pero Marìa tu no te vas a morir, tu herencia es muy buena, vienes de familia de deportistas muy sanos y vas a resistir" ella me decìa: "quien sabe mana, estoy en las manos de Dios".... poco a poco fuè ordenando sus asuntos para el viaje inevitable, encargò a su hijo con su hermana y su cuñado, hablò con el padre de su hijo y el mal inexorablemente invadìa el hìgado. En eso llegò su cumpleaños, con el alma rota comprè unas rosas y se las llevè, habìa otros pocos amigos y regalos, me estuve un momento y me fuì, llovìa a càntaros. Me vine con otra amiga suya de la universidad que lloraba desconsoladamente. Ese dìa me di cuenta que Marìa calaba hondo donde se paraba, era otro grupo de personas a los que yo conocìa sòlo de referencia. Yo en las noches buscaba una respuesta, una soluciòn y me quedaba en blanco.
Solo unos pocos dìas despuès del cumple me sucediò algo muy extraño. Despertè a las seis de la mañana, lo supe porque escuchè el Avemarìaen el reloj de la iglesia...en eso sentì una presencia junto a mi cama, grande, silenciosa, me decìa sin palabras, levàntate a rezar... yo le contestè mentalmente, no, tengo mucho sueño y el espìritu, àngel o no sè se quedò esperàndome un momento en silencio, yo no soportaba el sueño pero lo sentìa a mi lado, inmenso. No me asustè pero sabìa que era algo fuera de lo normal. Despuès se fuè.
Como a las 11 de la mañana fueron a buscarme avisàndome que Marìa habìa fallecido. Fuè todo tan ràpido y desolador, su ataùd de madera, el llanto que no paraba, la cabeza como en shock. Iban a incinerarla. Yo me despedì de ella pero tardè demasiado pegada a su caja porque Enrique un querido amigo de ambas fuè a quitarme de ahì. Estaba la flaca, otra amiga queridìsima, leal a toda prueba que me acompañaba como si fuera a caerme. Los dìas posteriores el novenario en casa de su familia. Hicieron un pequeño altar con una foto en la cual Marìa lucìa en todo el esplendor de su belleza, Todos con un aire de serena dignidad, sin aspavientos ni làgrimas. Yo contenìa el llanto con mucha dificultad, hubiera deseado llorar a gritos sin que nadie me lo impidiera pero no, si sus padres aguantan yo tambìen, me dije. Las contuve como pude. Un tormento, fuè esa semana. Confieso que nunca màs volvì a su casa; soy una cobarde y ya no le encontrè sentido.
Inolvidable Marìa, un àngel en verdad. No es que la haya idealizado porque ha muerto, no... tuve muchos años para conocer su bondad, su alegrìa sincera, sus intenciones puras. Jamàs vi que tuviera un gesto malo para nadie. Un privilegio ha sido coincidir en esta tierra con ella. MARIA DE LOS ANGELES, que Dios te guarde y te de la felicidad que mereces allà en el jardìn celestial.
El amor es como oxígeno










wonder dijo
Pienso Maguita, que los mejores homenajes son los que se dan en vida, demostrando a tus seres queridos cuanto les quieres y haciendo lo mejor por todos en la vida y de corazón. Juntas disfrutásteis que es lo que cuenta. No entiendo que pueda haber tanto odio suelto por ahí con tanta capacidad que tenemos para amar y dar lo mejor de nosotros.
No lo perdiste todo porqueconservas en tu memoria muchos recuerdos gratificantes.
La pérdida de deres queridos por el cáncer es lo que más rabia me da y a la vez más miedo.
Hoy es un día especial para echar de menos a los que no están con nosotros y a los que están.
Un beso amiga.
1 Noviembre 2008 | 12:17 PM