LA MUERTE EN EL MEXICO PREHISPANICO: nuestras raíces
El 02 de Noviembre celebramos una tradición llena de significado, folklor y colorido en México: El día de los muertos: Hoy quisiera exponerles las creencias de nuestros ancestros y posteriormente el eclectismo contemporáneo del culto a los muertos: Azteca y Español, fusión de culturas, mestizaje resultante de nuestro pueblo.
En la cultura Náhuatl se consideraba que el destino del hombre era perecer. Este concepto se detecta en los escritos que sobre esa época se tienen. Por ejemplo, existe un poema del rey y poeta Netzahualcóyotl (1391-1472)
Fragmento:
XI. Nadie esmeralda
nadie oro se volverá
ni será en la tierra algo que se guarda:
todos nos iremos
hacia allá igualmente:
nadie quedará, todos han de desaparecer:
de modo igual iremos a su casa.
XII. Como una pintura
nos iremos borrando.
Como flor
hemos de secarnos
sobre la tierra.
Cual ropaje de plumas
del quetzal, del zacuan,
del azulejo, iremos pereciendo.
Iremos a su casa.
XIV. Príncipes, pensadlo,
oh águilas y tigres:
pudiera ser jade,
pudiera ser oro
también allá irán
donde están los descorporizados.
Iremos desapareciendo:
nadie ha de quedar!

Mictlantecuhtli era el dios de los muertos
Este sentimiento de la representación del destino se debe entender en el sentido de que el pueblo azteca se concebían como soldados del Sol, cuyos ritos contribuían a fortalecer al Sol-Tonatiuh en su combate divino contra las estrellas, símbolos del mal y de la noche o de la oscuridad. Los aztecas ofrecían sacrificios a sus dioses y, en justa retribución, éstos derramaban sobre la humanidad la luz o el día y la lluvia para hacer crecer la vida.
El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor.
Esto salta a la vista en los símbolos que encontramos en su arquitectura, escultura y cerámicas, así como en los cantos poéticos donde se evidencia el dolor y la angustia que provoca el paso a la muerte, al Mictlán, lugar de los muertos o descarnados que esperan como destino más benigno los paraísos del Tlalocan.

Representación del Tlalocan o Paraíso
Los sacrificios humanos se consideran como el tributo que los pueblos vencedores pagaban a sus dioses, y ellos a su vez alimentaban la vida del universo y a su sociedad.
Por otro lado, cuando alguien moría, organizaban fiestas para ayudar al espíritu en su camino. Como en la antigua cultura egipcia, los antiguos mexicanos enterraban a sus muertos envueltos en un "petate", les ponían comida para cuando sintieran hambre, ya que su viaje por el Chignahuapan (del náhuatl: nueva apan, en el río; o "sobre los nueve ríos"), parecido al purgatorio, era muy difícil de transitar porque encontrarían lugares fríos y calurosos.
Interesante?....

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
"CLASICOS DE LA LITERATURA MEXICANA, , LITERATURAS INDIGENAS" ,PROMEXA
EDIT. PATRIA, S.A. de C.V. 1991.. (introducción, selección y notas der Miguel León Portilla)




































www-lacoctelera-com-inaki dijo
¡Buenos días, Maguita!. Ya veo que estás mejor. Interesantísimo post. Me parece que, cada uno a su manera, hemos coincidido en el tema elegido. Día de los muertos en México y día de los difuntos en España. Que descanses. Beso. Iñakito.
25 Octubre 2007 | 07:13 AM