RETRATO HABLADO DE JESUS
El tema Coctelero en boga es encantador. ¡Qué mejor que una descripción física del personaje central de la semana Santa! Jesús, el Maestro... Dios y hombre verdadero.

La mayoría de los historiadores han corroborado, la existencia de una persona real llamada “Jesús”, que vivió hace más de 2000 años y, mas allá de lo que se conoce de Él, por los evangelios; existe también un documento, poco difundido y de muy antigua data. En el, se halla una descripción de Jesús, que hizo Publio Léntulo, antecesor de Poncio Pilatos. Se trata de una carta descubierta en el Siglo XII, dirigida al senado romano; que entonces se hallaba bajo el imperio de Tiberio César, y que se publica en 1933, en el “Almanaque de Tierra Santa”, la misma que es traducida de su original en latín y conservada actualmente en la casa Cesarini, en Roma, y cuyo maravilloso contenido es el siguiente:
"Tengo entendido, oh, César, hay por aquí un hombre que practica grandes virtudes, y se llama Jesucristo, a quien las gentes tienen por un gran Profeta y sus discípulos dicen que es el Hijo de Dios.
Todos los días se oyen cosas maravillosas de este Cristo; resucita a los muertos y sana a los enfermos con una sola palabra. Es un hombre de buena estatura, hermoso rostro y tanta majestad brilla en su persona que, cuantos le miran, se ven obligados a amarlo.
Sus cabellos son de color de avellana no madura, extendidos hasta las orejas y, sobre las espaldas, son del color de la tierra, pero muy resplandecientes. La nariz y los labios no pueden ser tachados de defecto alguno: la barba es espesa y semejante al cabello, algo corta y partida por en medio.
Tiene los ojos como los rayos del sol, y nadie puede mirarle fijamente al rostro por el resplandor que despide. Tiene las manos y los brazos muy bellos. Su conversación agrada mucho, pero se le ve muy poco y, cuando se presenta, es modestísimo en su aspecto; en fin, es el hombre más bello que se puede ver e imaginar; muy parecido a su madre, que es la mujer más hermosa que se ha visto por estas tierras.

Si Vuestra Majestad, ¡Oh César!, desea verlo, como me escribiste en cartas anteriores, dímelo, que no faltará ocasión para enviarlo. En letras asombra a toda la ciudad de Jerusalén. Él nunca. ha estudiado, pero sabe todas las ciencias. Muchos se ríen al verlo, pero en su presencia callan y tiemblan. Dicen que jamás se ha visto ni oído a hombre semejante. Algunos se me quejan de que es contrario a V. Majestad. Me veo molestado por estos malignos hebreos.
En Jerusalén, séptima, luna undécima”. ¿Impresionante verdad?.
Aquí va una reflexión: ¿Servirá que se conozca, cómo era Jesús físicamente?.
Los grandes hombres, han desaparecido de la faz de la tierra. Cumplieron su tiempo y se fueron, con una gran diferencia, Jesús; se fue, pero volvió a los tres días.Él está con nosotros siempre, todo el tiempo y lo hará hasta la consumación de los siglos.

Sepamos que el “Verbo” hecho carne; - Dios, le ha trasmitido su Divinidad, y María, le ha dado su Humanidad. Una humanidad que compartirá con nosotros hasta su muerte y una muerte de cruz, por salvarnos del pecado y todo por amor al hombre.
Allí está el secreto de la vida abundante y nada debe ser más importante que celebrar al autor de la vida, de todo lo creado e increado.
Finalmente , el ícono del siglo XX; Albert Einstien, dijo alguna vez: “Sólo es grande el hombre, que está de rodillas ante Dios”. Que esperamos.
"Cuán bello es el Señor"











laurencia19 dijo
Hola, interesante escrito, bellas imágenes...Jesús fue sin duda un ser iluminado, padeció por la injusticia del hombre, por la falta de visión, pero retornó y su imagen cobra fuerza cada vez que descubrimos a personas que son capaces de dar la vida en pro de un mundo mejor.
Cariños.
4 Abril 2007 | 01:08 AM